Richard Gere, abandonado por Hollywood | infominuto.com

Richard Gere, negligente por Hollywood

No es que le preocupe: “No me interesa llevar a cabo de añejo Jedi en sus súper producciones”

por Agencias

Durante dos décadas -entre Duelo al destino, de 1982, y Chicago, de 2002- Richard Gere fue una de las mercancías más activas de las taquillas, capaz de provocar una química tan crepitante con Julia Roberts en Mujer bonita, que Paramount reunió al dúo casi una división luego para la pseudosecuela Novia fugitiva. Pero entonces poco ocurrió: Gere poco a poco dejó de protagonizar películas de estudio. Aunque esta situación es rutinaria para las actrices, Gere sostiene que el hecho de que el mainstream de Hollywood lo abandonara no tiene mínimo que ver con la permanencia, y todo que ver con otro delegado totalmente dispar.

Este delegado: China, el país que financia buena parte de Hollywood estos días. No es casualidad que incluso sea el país al que Gere -practicante del budismo tibetano y añejo amigo de su líder en el destierro, el Dalai Moho- menospreció de forma evidente durante la entrega de los Premios Oscar en 1993 cuando al desbordar del línea mientras presentaba la categoría de dirección de arte.

“Definitivamente hay películas en las que no puedo estar porque los chinos dicen ‘Con él, no'”, comentó Gere a The Hollywood Reporter en una entrevista. “Recientemente estuve en una situación en la que determinado dijo que no podían financiar una película conmigo porque los chinos se iban a enojar”.

En los primaveras transcurridos desde que llamó la atención del divulgado de los Premios Oscar alrededor de la “horrenda, horrenda situación de los derechos humanos” en China, Gere se ha mantenido firme en su causa, e incluso llamó al presión de los Juegos Olímpicos de 2008, presionando a China para que le diera la independencia al Tíbet, y expresándose en contra de ese país en una gran cantidad de entrevistas.

Mientras que el actor ha conseguido surtir una carrera ordenada actuando en películas independientes -como prueba de ello este abril y mayo se estrenan Norman y The Dinner, respectivamente-, Gere reveló que incluso las producciones de bajo presupuesto se han inútil a incluirlo.

“Iba a trabajar con un director chino, y dos semanas antiguamente de que comenzara el rodaje me llamó diciendo: ‘Lo siento, pero no puedo hacerlo'”, explicó Gere. “Teníamos un teléfono con una hilera protegida. Si hubiera trabajado con este director, él y su clan nunca hubieran podido salir del país de nuevo, y él nunca hubiera podido retornar a trabajar”.

Pero no lo entiendan mal. Gere no lamenta el hecho de no obtener papeles en películas de grandes franquicias y en éxitos taquilleros. Para aparecer, desde el cambio en su carrera, Gere no ha tenido que usar esmoquin para ninguna presentación obligatoria en la ruedo roja, lo que al actor le parece correctamente. En segundo puesto, Gere expresó de forma punzante a Hollywood: “No me interesa llevar a cabo de añejo Jedi en su súper producción”. Por posterior, y más importante, Gere tiene poco que Hollywood no posee estos días: metálico y, en epítome, licencia.

“Tuve el éxito suficiente en las últimas tres décadas para poder permitirme trabajar en estas películas pequeñas ahora”, concluyó el actor de Mujer bonita, básicamente diciéndole a China y a las películas que financia en China: “El sentimiento es mutuo”.