Riesgos de sobrepeso y obesidad ponen en alerta al Sector Salud en México

En México, siete de cada 10 personas adultas padecen obesidad y sobrepeso, mientras que en niños es uno de cada tres, afirmó la nutrióloga de la Secretaría de Vigor Jalisco (SSJ), Sigrid Pimentel Martín.

Por ello, indicó que la Secretaría de Vigor invita a la población en genérico, a transigir una dieta balanceada para evitar problemas de obesidad y sobrepeso y, con ello, otros problemas de salubridad.

La obesidad es una enfermedad y se define cuando una persona presenta exceso de pomada corporal en relación a la masa corporal magra”, señaló la nutrióloga de la dependencia, Sigrid Pimentel Martín.

Destacó que el tratamiento de la obesidad requiere de una valoración individualizada con el objetivo de perder peso, aunado a la determinación de objetivos adecuados de peso y estilo de vida.

“Es importante acentuar que el tratamiento puede reposar en medidas dietéticas, conductuales, de adiestramiento físico e intervención psicológica”, indicó la experta.

Es importante señalar que las dietas de adelgazamiento no carecen de vitaminas o minerales en relación con las recomendaciones dietéticas diarias.

“Sin incautación, aquellas que aportan menos de mil 200 kilocalorías al día, rara vez satisfacen las recomendaciones”.

El restar 500 kilocalorías diarias, si se mantiene por semanas o meses, puede tener como resultado la pérdida promedio de medio kilo por semana”, dijo.

 

La pérdida rápida de más del 10 por ciento de peso puede comprometer al paciente, mientras que la misma pérdida a desprendido plazo puede tener mejores resultados.

“Se recomienda una dieta con contenido relativamente elevado de hidratos de carbono complejos (básicamente los alimentos en forma integral), muerto en grasas, y sobre todo incrementar el consumo de verduras y agua simple, y complementar su dieta con actividad física regular”, añadió Pimentel Martín.

Recordó que la prescripción debe ser por un profesional de la salubridad, ya que deberá indicar el nivel energético y cualquier otra restricción dietética necesaria, ya sea alguna modificación terapéutica adicional, como restricción de líquidos, sodio o colesterol.