Robots de todos los tiempos protagonizan exposición en Londres

Un cisne-reloj de hace 200 abriles y un autómata que rezaba para Felipe II de España son dos de los autómatas que se exhiben en la gran exposición del Museo de la Ciencia de Londres.

Entre los 100 robots de la muestra sobre estos autómatas, muchas veces antropomórficos, está el que tiene forma de cenobita y fue construido en el siglo XVI para el pío monarca gachupin, capaz de rezar y erigir un crucifijo.

La exposición pretende explicar porqué los hombres construyen máquinas que se les parecen y qué dice eso de sus temores y ambiciones.

“Una de las grandes dificultades a la hora de organizar una exposición como esta son las ideas preconcebidas de la familia sobre robots que vienen, destruyen el mundo y nos esclavizan”, dijo a la AFP Ben Russell, el comisario de la muestra.

La robotización está cada vez más presente en el debate notorio. Un documentación de la estructura de disección Reform predijo esta semana que 250 mil empleos del sector notorio anglosajón podrían finalizar en manos de robots en 15 abriles.

En Francia, el candidato socialista en la dilema presidencial Benoit Hamon quiere crear un impuesto sobre estas máquinas.

La inteligencia químico (IA) igualmente divide a la comunidad científica. El célebre astrofísico Stephen Hawking asegura que podría “ser la mejor, o la peor cosa nunca ocurrida a la humanidad”.

Estudiar los robots es igualmente una forma de ilustrarse cómo era la sociedad en el momento en que fueron construidos, sostienen los organizadores. Por ejemplo, un maniquí articulado del siglo XVI que explicaba el cuerpo humano sirve para constatar el estado de la espécimen.

Pero los robots sirven igualmente para asombrar, como el cisne de plata de 1773 que requería tres mecanismos de relojería para funcionar y que se mueve con una belleza rara vez panorámica en los humanoides actuales.

Está igualmente la réplica de “María”, del film “Metrópolis” y el endoesqueleto diferente T-800 usado en la película “Terminator Salvation”: ambas películas muestran como la ciencia ficción de sus respectivas épocas imaginó la convivencia entre esas máquinas y los humanos. La exposición se podrá saludar hasta el 3 de setiembre del presente año.