¿Sabías que a veces engordamos pero no es por la comida?


Si estás preocupada por tu vigor y estás tratando de apearse de peso, toma en cuenta que existen otros factores que te hacen engordar.
 
El estrés excesivo: sufrir estrés es habitual pero que sea excesivo si es de cuidado. El estrés excesivo puede difundir ansiedad lo que genera penuria emocional lo que te lleva a aprovecharse de la comida. 
 

La comida procesada: no importa cuántos títulos tengan las etiquetas de estos productos light, Sugar free, fat free, gluten free, etc. Los alimentos procesados contienen químicos que intoxican el cuerpo, las toxinas hacen que tus órganos tengan una sobrecarga de trabajo para procesarla en el cuerpo. Deja de contar las calorías, mejor enfócate en los ingredientes.
 
La equivocación de alivio o no reposar:  Si no duermes y descansas, lo suficiente no tendrás energía entonces el cuerpo opta por obtener la energía de los alimentos. La equivocación de sueño te lleva a engullir más. 
 
Las bebidas alcohólicas: si tienes planes de apearse de peso olvídate de las bebidas alcohólicas, éstas hacen que tu hígado realice un doble trabajo procesar las grasas y desintoxicar tu cuerpo. Igualmente los riñones hacen un esfuerzo extra por apañar la crimen, lo que provoca retención de líquidos.
 

Ingerir lo mismo: tenemos la mala idea de pensar que si comemos diario ensalada con una pechuga asada de pollo olvidamos el detalle de que el cuerpo necesita más que eso. El transformación se estanca y se acostumbra a no hartar la manteca que le sobra al cuerpo. Por eso es muy importante el que mezcles frutas, verduras, carbohidratos, proteína y que sea mejor un experto quien te asigne una dieta singular para ti.