¿Será sexo o amor?


 

El deseo sexual químicamente puro suele ser más sutil, restringido y carente del sentimiento de cariño y, en ocasiones, de respeto. 
 
El inclinación, en cambio, es más complicado y perdurable. El deseo de tener sexo con la otra persona se configura básicamente por la senda de la espectáculo física y la sensualidad.
 
Sin confiscación, el definitivo inclinación puede incluir igualmente tener relaciones sexuales con tu pareja, pero antaño que cero está el respeto.
 
Según algunos estudios, sin respeto y afecto, la espectáculo por otra persona es una parodia del inclinación y casi siempre se mantiene viva por el sexo. 
 
Mientras tanto, el respeto hace que valoremos a la persona amada y difícilmente trataremos de explotarla en beneficio propio o sexualmente.
 
El destacado psicoanalista Erich Fromm define al “inclinación juicioso” como la “unión que permite conservar la integridad e individualidad propias”. Por el contrario, en la parodia del inclinación se produce la fusión en un solo ser pero siguen siendo dos personas unidas por el sexo.
 
Otros investigadores opinan que si no existe cariño e interés entre la pareja, los factores que los mantiene juntos son el sexo y la costumbre.