“The Founder”, la historia de cómo McDonald’s se convirtió en un icono global

(Foto AP)

El actor Michael Keaton presentó este jueves en Los Ángeles (California) “The Founder”, un relato sobre cómo Ray Kroc, un patrón en aprietos económicos, logró que McDonald’s pasara de ser un sencillo restaurante de comida rápida a convertirse en una de las marcas más populares del mundo.

Dirigida por John Lee Hancock (“Saving Mr. Banks”), la historia cuenta cómo Kroc (Keaton), a los 52 abriles, conoció en la división de 1950 a los hermanos Mac y Dick McDonald, que por entonces dirigían un exitoso establecimiento en la asiento de San Bernardino (California).

A Kroc le llamó la atención la velocidad del sistema que habían ideado los hermanos para preparar una comida de calidad y vio ahí un tremendo potencial para convertir esa idea en una franquicia con múltiples propiedades.

El argumento de Robert Siegel (“The Wrestler”) detalla cómo Kroc se las ingenió para arrebatarle la compañía a los hermanos y crear un negocio multimillonario a escalera mundial con más de 35.000 establecimientos.

“Estaba más o menos familiarizado con la figura de Kroc, pero en efectividad no conocía aceptablemente al personaje hasta que investigué para la película”, confesó Keaton.

“Creo que es una historia extraordinaria sobre unas personas que cambiaron la civilización de la comida rápida en nuestra sociedad”, añadió.

Tras convertirse en el agente inmobiliario de los hermanos McDonald’s, Kroc fue comprando terrenos donde asentar futuros establecimientos de la empresa para que, después, otros concesionarios se lo alquilaran a él directamente.

Esa maniobra dejó fuera del trato a los McDonald’s, ya que sus derechos se limitaban a los ingresos en el interior de los establecimientos.

En 1961, Kroc compró la décimo de los hermanos en el negocio y se convirtió en el propietario de McDonald’s.

“Creo que hay mucho que sorprender en determinado como Kroc, sobre todo por el contexto histórico en el que ocurrió todo y teniendo en cuenta que lo hizo con 52 abriles. Soy fan del trabajo duro, pero no de la codicia hasta niveles sádicos”, sostuvo Keaton.

“Para un actor, un personaje así es fascinante, intrigante y seductor. ¿Qué tipo de persona puede desempeñarse así? Era determinado que no se iba a detener en presencia de falta”, apuntó el intérprete, que relató cómo, durante sus entrevistas con medios internacionales, se ha legado cuenta de que la visión que se tiene desde fuera del “sueño sudaca” es muy diferente a la suya.

“Creo que para los extranjeros, el sueño sudaca consiste en convertirse en multimillonario, tener mansiones y aguantar vidas extravagantes con aviones e islas privadas. Y me parece una manía”, manifestó.

“Para mí”, continuó, “siempre fue trabajar duro, tener una casa, un automóvil, un par de hijos, darles una buena educación y, tal vez, tener un segundo automóvil. Así solía ser el ideal para mí y lo sigue siendo. Creo que no tiene falta de malo”.

Nick Offerman y John Carroll Lynch encarnan en la cinta a Dick y Mac McDonald, respectivamente, los ingeniosos hermanos que, con su apto esclavitud de montaje, aportaron una presteza inusitada a la preparación de un menú menguado de hamburguesas, papas fritas, malteadas y bebidas durante los abriles posteriores a la II Eliminación Mundial.

“Es una película sobre EE.UU. y el capitalismo. Es una especie de ‘Death of a Salesman’ con un final más despejado”, indicó el productor Aaron Ryder con esa insinuación a la célebre obra de teatro del dramaturgo Arthur Miller.

Para Siegel, libretista de la cinta, tras ver la película siete veces, aún no sabe si odiar al protagonista por sus acciones o idolatrar su visión, ya que no dudó en alcanzar sus “sueños de corpulencia” en el interior del Estados Unidos capitalista.

“No es que los hermanos tuvieran mentalidad pequeña. Su visión los habría llevado a ser una esclavitud como In-N-Out (un camarilla californiano de hamburgueserías). Lo que ocurrió es que Kroc pensó en términos jodidamente enormes, términos de ciencia ficción para aquella época”, declaró.