Un estudiante mexicano, entre las víctimas del tiroteo en una secundaria de Florida

Dos jóvenes latinos fueron identificados por las autoridades estadounidenses entre las 17 víctimas asesinadas a tiros este miércoles en una escuela secundaria de Florida, en un ataque realizado por un exalumno que aparentemente tiene trastornos psiquiátricos.

Se tráfico del mexicano Martín Duque, de 14 primaveras y el venezolano Joaquín Oliver, de 17, quienes fueron reportados por sus familiares como desaparecidos a posteriori del tiroteo en la escuela Marjory Stoneman Douglas.
El hermano viejo de Martín reportó en su cuenta de Instagram que no sabía nulo de él desde el tiroteo. “Él no tiene celular”, dijo Miguel Duque, quien se graduó de la misma escuela un año antaño.

“Por distinción oren por él, estamos esperando que esté en la casa de algún compañerito o en algún hospital”, dijo Miguel en declaraciones retomadas por Univisión.

La mañana de este jueves Miguel confirmó que su hermano último falleció en el tiroteo.”Las palabras no pueden describir mi dolor. Te amo mi hermano, te vamos a sorprender amigo. Ahora sé que estás en mejor motivo. ¡Duques para siempre! Te amo junior”, dijo en su cuenta de Instagram.

A la asesinato de Martín se suma la de Joaquín Oliver, quien llevaba la viejo parte de su vida viviendo en Estados Unidos. Su fallecimiento fue confirmado por su mamá en la dependencia de noticiero Univisión.

La periodista venezolana María Alesia Sosa además corroboró la asesinato de Oliver en su cuenta de Twitter donde dijo que “con un dolor inmenso, informo que el venezolano Joaquín Oliver fue asesinado durante el tiroteo en la escuela de Florida de este miércoles. Es, sin duda, una de las coberturas más dolorosas que he hecho. Paz a su alma señorita, y fuerza para su clan”.

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El supuesto autor de la inmolación, Nikolas Cruz, un señorita de 19 primaveras fue inculpado el jueves de 17 cargos de homicidio premeditado.

Cruz “era raro” y los estudiantes comentaban que parecía determinado a punto de perpetrar una matanza, dijo uno de los sobrevivientes.

“Era callado, la muchedumbre lo acosaba de vez en cuando y había rumores sobre él, como que estaba planificando un tiroteo en una escuela”, contó a la AFP Manolo Álvarez, de 17 primaveras. “Pero nadie lo creía. Pensábamos que eran sólo rumores hasta que, tristemente, sucedió”.

En las redes sociales, Cruz exhibía una obsesión con armas de fuego y cuchillos, y según testimonios de sus excompañeros de colegio mostraba un comportamiento agresivo que terminó motivando su expulsión del establecimiento el año pasado.

Cruz y su hermano habían sido adoptados en 1998, pero luego sus dos padres adoptivos fallecieron, él en 2004 y ella en noviembre pasado, reportó el diario Miami Herald. Nikolas se fue a habitar con la clan de un compañero de clase.

“Lo acogieron diciéndose que así hacían una buena batalla”, explicó el abogado de la clan, Jim Lewis, al diario Sun Sentinel. “Era un poco raro, estaba un poco deprimido a posteriori de la asesinato de su mama pero ¿quién no lo estaría?”.

El señorita acudía a una escuela secundaria pública y trabajaba en una tienda cercana, añadió.

Cruz, que a posteriori de los disparos supuestamente escapó confundiéndose entre la multitud, fue arrestado el miércoles en la pueblo cercana de Coral Springs y está bajo custodia en una mazmorra de Florida.

El presidente Donald Trump, ordenó banderas a media pitón en el país en señal de desdicha y anunció que prevé pasarse la comunidad de Florida donde ocurrió el ataque.

Momentos antaño, en su cuenta de Twitter, el presidente exigió memorizar cómo un “perturbado mental” logró admitir a final la inmolación.