Venezuela vulnera tratados internacionales que protegen el derecho a la salud

Cuando el Estado se niega a aceptar la ayuda que otros países ofrecen para afrontar la crisis, está violando el derecho a la lozanía, consagrado no sólo en la Constitución Bolivariana de Venezuela, sino incluso en los acuerdos y tratados internacionales suscritos sobre esta materia, opina el abogado constitucionalista, Juan Manuel Raffalli.

La errata de medicinas de uso global y las fallas en los tratamientos de detención costo asociados a enfermedades como el cáncer, hipertensión arterial, diabetes, personas que requieren diálisis por problemas renales, factores de coagulación para hemofílicos y antirretrovirales para pacientes con VIH, entre otros, sigue subyacente.

Correcto a esta situación, en el país se viene discutiendo la comprensión de un canal humanitario que permita a instituciones internacionales, organizaciones no gubernamentales y gobiernos extranjeros remitir  medicinas y otros insumos médicos  para afrontar la crisis, pero el Gobierno franquista ha cerrado las posibilidades de que eso ocurra, indicó Raffalli.

-¿Qué obligaciones adquiere un país cuando suscribe estos instrumentos?

-Un país que suscribe y ratificar un Tratado Internacional adquiere todas las obligaciones derivadas de él, es afirmar, todo lo que esté establecido en el mismo debe ser cumplido y asegurado por el país que forme parte del convenio, excepto que se haya hecho alguna reserva expresa lo que no ocurre en materia de lozanía por ser un derecho fundamental.

-¿Cuál es el papel de la OMS y la OPS?

– La Estructura Mundial de la Lozanía (OMS) elabora las directrices y recomendaciones sanitarias; y ayuda a los países a enfrentarse los problemas de lozanía pública. En el ámbito de los tratados internacionales puede “proponer convenciones, acuerdos y reglamentos, y hacer recomendaciones referentes a asuntos de sanidad internacional, así como desempeñar las funciones que en ellos se asignen a la Estructura y que estén de acuerdo con su finalidad. La Estructura Panamericana de la Lozanía (OPS) es el organismo epecializado en lozanía que actúa como Oficina Regional para las Américas de la OMS.

-La lozanía es un Derecho Humano consagrado en la Revelación Saco de los Derechos y Deberes del Hombre, y en 19 de las 35 Constituciones de los Estados Miembros de la OPS. ¿Cómo se activan estos acuerdos cuando es el Estado el que no los cumple?

– Antaño de que la República se retirara de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, las violaciones a la Revelación Saco de Derechos y Deberes del Hombre podían ser denunciadas por los ciudadanos frente a la Comisión Interamericana  de Derechos Humanos. Este víscera podía emitir un crónica que incluyera alguna de las siguientes recomendaciones al Estado: suspensión de los actos violatorios de los derechos humanos; investigación y puro a las personas que resulten responsables; reparación de los daños ocasionados; entrada de cambios al ordenamiento lícito; y/o requerimiento de la admisión de otras medidas o acciones estadales. Igualmente era posible intentar entrar a una opción amistosa del asunto con el Estado.

De considerarlo procedente, la Comisión podía incluso idear un incentivo frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Para hacerlo era necesario agotar las vías internas. Hoy día lo mencionado no es factible y por ello la valor del Gobierno del retirarse del Sistema Interamericano afecta a todos los ciudadanos y es inconstitucional. Actualmente la vía acondicionado es asistir frente a los tribunales venezolanos a fin de demandar la reparación de los derechos a través de alguna de las acciones que establece el ordenamiento judicial. En el plano extrajudicial, pueden ser presentadas denuncias frente a los órganos directivos de cada organismo internacional encargado de velar por el derecho a la lozanía.

Indicó el constitucionalista, que se tiene conocimiento de que los laboratorios tienen varios primaveras haciendo esfuerzos para favorecer medicamentos a Venezuela a través del Estado, pero no ha habido respuesta y la crisis se ha profundizado.

-En propósito, los laboratorios, a través de sus organismos institucionales, hacen esfuerzos para solucionar el problema de la carencia de medicinas que pone en aventura la vida de muchos venezolanos, pero no ha habido respuestas efectivas ni asignación de divisas por parte del Gobierno, por lo que todos los planteamientos han quedado sobre la mesa.

– En paisaje de esta situación, ¿es metódico pensar en asistir al Derecho Internacional Humanitario para proteger y/o aminorar la crisis de lozanía que viven los venezolanos?

-En principio, la ayuda internacional humanitaria es una figura circunscrita al caso de los conflictos armados en el interior de los países, según lo revelan los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos adicionales. Por otra parte, lo confirman las instituciones creadas a tal propósito, como el Comité Internacional de la Cruz Roja. Estos convenios tienen normas destinadas a proteger a las personas que no participan en las hostilidades o que ya no pueden seguir participando por estar heridas, enfermas, ser prisioneros de enfrentamiento, etc., por lo que esta figura, en principio y bajo las condiciones actuales no tendría aplicabilidad en el caso específico de Venezuela.

El 28 de diciembre de 2015, la Asamblea Doméstico aprobó la creación de la Comisión Doméstico de Derecho Internacional Humanitario, sin confiscación, no hay evidencia de que ésta haya sido creada o que esté funcionando actualmente en el país. Sin perjuicio de lo mencionado, en el Parlamento del Mercosur se aprobó la comprensión de un canal humanitario para Venezuela, para contribuir con el aprovisionamiento de medicinas y alimentos, pero el Estado venezolano siempre se negó a aceptar esa ayuda.