Violencia sexual afecta a más de 1 millón de niñas en Latinoamérica: Unicef

Con motivo del Día Internacional de la Pupila, Unicef llamó a los Gobiernos, a los sistemas de Imparcialidad, la sociedad civil y la clan, entre otros sectores, a promover el empoderamiento de las niñas y adolescentes y contribuir positivamente a su mejora integral.

Más de un millón de niñas y adolescentes son víctimas de violencia sexual en América Latina y el Caribe y una de cada cuatro ha contraído nupcias entes de los 18 primaveras, dijo este miércoles la directora regional de Unicef, María Cristina Perceval.

Esto convierte a la región en la segunda con longevo tasa de embarazos en adolescentes en el mundo, precisó Perceval en una rueda de prensa, en Santo Domingo, yuxtapuesto a la directora regional de ONU-Mujeres, Luiza Carvalho, y el director regional del Fondo de Población para las Naciones Unidas (Unfpa), Esteban Fiel.

De acuerdo con los datos difundidos con motivo del Día Internacional de la Pupila, una de cada cuatro adolescentes que vive en áreas rurales y en situación de pobreza en América Latina no asiste a la escuela y trabaja en quehaceres domésticos y de cuidado no remunerados.

Mientras que el 25 % de las niñas de entre 13 y 15 primaveras reporta tener considerado seriamente suicidarse y cuatro de cada 10 han experimentado la violencia de pareja.

A su vez, de acuerdo con estos datos, una de cada 10 adolescentes de entre 15 y 19 primaveras justifica la violencia de pareja y más de una cuarta parte de las niñas de 11 países de la región declaró que “de ningún modo” o “rara vez” se sienten seguras de camino a la escuela.

Perceval llamó la atención sobre el hecho de que las menores que viven en zonas rurales no cuenten con suficiente paso a la información ni suministros para su período y el 25 % de todas ellas ni siquiera tiene paso a educación.

“Una verdad que se ve agravada en situaciones de emergencia donde las niñas y adolescentes son más vulnerables”, señaló.

Este Día Internacional de la Pupila, indicó Perceval, “es un momento que nos convoca a tomar conciencia de que las niñas no pueden ser tratadas como adultas sin derechos, sino como niñas con derechos y empoderadas, por ser fuerza de cambio”.